
A lo largo de esta semana he acumulado 60 km en bici (25 en rodillo), con desarrollos muy ligeros y sin forzar en absoluto, evitando en lo posible ponerme de pie para no zarandear la bici. Pensaba que si la movía de lado a lado tendría molestias en la costilla, ya que haciendo "vida normal" (como me dijo el médico) tenía algún dolor.
El caso es que sobre la bici, ningún tipo de molestia. Así que pensé que hoy podría trotar un ratillo. Y qué mejor día que éste, 28 de abril, San Prudencio, patrón de Álava, para alejarse de todo el bullicio festivo y perderse por los bosques del monte Almurrain.

Suelo entrenar por esta zona una o dos veces por semana, y creo recordar que sólo me he cruzado con dos personas en el último año.
Una zona preciosa a tan sólo 10 km de Vitoria-Gasteiz, que la gente no conoce, tirándose más por Gorbeia, Aratz o Anboto. Que siga así.
Y para todos los que decimos que el descanso obligado nunca viene mal, me ratifico, ya que mi periostitis tibial ha desaparecido totalmente.