El caso es que llevo ya varios días corriendo por asfalto, por tartán, haciendo circuitos en gimnasio... sin apenas descanso. Lo que viene a denominarse "hacer el burro", y no por iniciativa propia, sino como consecuencia de haber entrado en una academia. Resultado: 4 meses matadores física y mentalmente, ya que, además de rozar niveles anaeróbicos hay que estudiar un poco.
Pensándolo fríamente, me va a venir muy bien, si no me rompo antes. Las carreras de otoño-invierno llegan enseguida. Éste es el motivo por el que he decidido ponerme unos ritmos de carrera más bajos a los habituales (hay que llegar en condiciones a las pruebas finales).
En un principio no tenía pensado correr fuera del nuevo horario (porque sinceramente acabo las clases reventado), pero he decidido hacer una tirada larga todos los sábados, de no más de 3 horas a ritmo suave, para soltar piernas.
Las fotos corresponden a la salida de este sábado. Una ruta circular por la Cruz de Ganalto, en la Sierra de Badaia (Araba). En anteriores ocasiones había subido a esta cima desde otra zona, así que me propuse hacerlo por otra vertiente. Siempre es interesante conocer nuevos caminos, ya que uno no sabe lo que se va a encontrar.
Al final, 23 km con apróximadamente 1200 m de desnivel acumulado. Y de tarde, porque los sábados por la mañana últimamente no hay quien me levante de la cama.
Ahora a seguir acumulando kilómetros, aunque sea por el duro asfalto o por la pista de atletismo, y a tocar madera para que mis tibias no noten el brusco cambio.
Y disculpadme los bloggers a los que sigo, porque el poco tiempo del que dispongo lo utilizo para leeros y no para haceros comentarios. Intentaré que esto último cambie.
Felices entrenos a todos.
Continúo el entreno y voy a dar otro balcón con unas vistas que quitan el hipo (yo nunca veo el mar, y cualquier acantilado que veo me impresiona). A mis pies tengo casi 800 escalones que me llevan al Faro del Caballo, hoy abandonado. El año pasado estuve aquí haciendo psicoblock; desestresante total. Ahora toca subir los 800 peldaños. Sobre el 140 pierdo la cuenta de los que llevo y el tramo se me hace interminable. Eso sí, merece la pena bajar al faro para disfrutar de la tranquilidad que rodea el entorno.
Sigo a lo mío y me interno en una especie de desfiladero. En esta zona se explotó una mina de hierro en el siglo XIX. El camino discurre rodeado de avellanos, hayas, encinas y robles, y en esta parte del recorrido el correr ya no es tan cómodo, dado que el itinerario pica para arriba dando multitud de giros.
Por lo que respecta a mi tibia, las molestias van a menos. La duda viene por no saber el motivo. Algún otro día corrí descalzo por la playa de Laredo (a lo largo de sus 4,250 km de longitud) sin tener ningún tipo de molestia. Y ahora me dedico a correr con zapatillas que tenía guardadas en el baúl de los recuerdos. Estas zapatillas en su día no me dieron ningún problema, y como aún no tienen ni 500 km, pues las sigo utilizando a día de hoy.
He comenzado suave, ya que el objetivo era acumular kilómetros y desnivel. Además, los 29º C que había no iban a ayudar mucho. Así que, al trote y sin sufrir.
Por suerte, este trazado se ha convertido en vía verde, y puede ser disfrutado por cicloturistas y atletas. En las dos fotografías de arriba se puede ver el apeadero del monasterio de Estibaliz con una diferencia de 90 años.
Tras este breve homenaje al ferrocarril Vasco - Navarro y a la vía verde en que se ha convertido, yo sigo sumando kilómetros para coger poco a poco el ritmo y poder hacer alguna carrera en condiciones. Hay días en que la tibia derecha hace nuevos amagos de dar guerra, pero de momento la cosa no pasa de ahí, de simples amagos. Y cuando me animo a coger la bici, miro por la ventana y no veo más que agua y más agua. Menudo mes de julio.


Entre sesión y sesión de piscina, fortalecimiento y bici, en la que poco a poco voy cogiendo el puntillo, porque al principio las piernas no se hacían del todo a ella, y se tenían que conformar con 50 ó 60 kms (todo lo que pasaba de estos dígitos no era muy bien recibido por mis gemelos).




